Casa Iba–ez Lanzarote

"Architectural Digest"



Artículo del "Architectural Digest"

LA PERLA NEGRA DEL ATLÁNTICO
(Las fotos y el texto siguiente ­ extracto de traducción ­ provienen del número 40 / 1991 de la revista española ("AD Architectural Digest").

En Lanzarote un matrimonio transforma una casa vieja en un paraíso.

Los volcanes, los vientos y la aridez del terreno no han destruido esta perla negra, que con barro, madera, adobe y piedra levantó pequeñas casas de diminutas ventanas y seductor estilo. Desde el solariego de la zona de Guatiza al rústico y colonial, suave y sin adorno, Lanzarote mantiene una idiosincrasia en sus construcciones que los profesionales de la zona ­encabezados por César Manrique- han logrado se refleje en las casas de nueva planta para salvaguardar la personalidad de la isla. Aunque hoy las dimensiones han aumentado y las ventanas no son ya una ínfima ventilación que debía resguardar del sol, sino una amplia abertura a la luz distinta que envuelve este lugar.


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Luis Ibáñez es actualmente uno de esos profesionales que se dedican con empeño a estudiar la arquitectura isleña y recrearla en sus nuevos diseños, pero cuando llegó aquí ­hace ya veinticinco años­ era un pintor en busca de nuevos temas, luces y colores.

Nacido en Tarrasa (Barcelona) cursó estudios de Teoría Textil, pero muy pronto se dedicó por entero al dibujo y a la pintura al óleo. Tras ganar varios premios en Madrid y Barcelona, se traslada en el '60 a Tenerife, donde abre una galería de arte y continúa con su pintura realista al óleo.
"Desde allí me desplacé a Lanzarote, ávido de nuevas sugerencias. Poco a poco descubrí su arquitectura y, sin darme cuenta, sufrí una especie de metamorfosis y pasé no sólo a defender, sin también a diseñar, la continuidad de esta arquitectura de pureza de líneas, tan simple pero expresiva"
Así, en el estudio de Luis Ibáñez no encontramos ya caballetes y pinturas, sino una mesa de dibujo, reglas y escuadras. Aunque su interés por las artes plásticas permanece, su vida profesional está dedicada a la arquitectura:

"Todavía encuentro admirado casas antiguas con sorprendentes soluciones y depurado estilo". No puede viajar sin la compañía de papel y lápiz con los que bocetar los vestigios que aún quedan perdidos. "A veces, se abusa de los mismos conceptos, cuando la arquitectura popular ofrece muchas más posibilidades. He descubierto, por ejemplo, un sinfín de modelos de chimeneas autóctonos de la isla y mi trabajo es el resultado de la admiración y respeto a Lanzarote con la que me siento identificado"

Muchas construcciones aquí llevan su firma, y también plazas y avenidas que le valieron en el '89 la placa del Patronato de Turismo y Cabildo de la isla, ya que colabora con distintos ayuntamientos.

Pero es en su casa de Tías donde apreciamos ese encanto que logra de la sencillez un anhelado bienestar.
"Cuando encontré esta casa, muy poco permanecía en pie. Únicamente el patio y las cuadras, así que con paciencia la fui renovando con una idea muy clara: respetar su forma antigua. Las cuadras son ahora una bodega con un salón para comidas informales.
Al pensar en mi casa reagrupo ideas, detalles y formas basados en la arquitectura circundante, adaptándome también al paisaje y lugar en el que se situaba". La casa ha ido creciendo en un conjunto de desniveles obligados por la morfología del terreno que incluía una enorme roca de basalto proveniente del volcán, que descansa bajo el salón principal

Las zonas abiertas dan al sur debido a la protección de los vientos alisios, y desde allí se divisan las montañas y el mar. Piedra volcánica, cantos rodados y plantas tropicales son habitantes de honor en estas estancias fecundamente orgánicas en las que flores, frutas y verduras consiguen un ornamento natural: Una escenografía simple, directa y efectiva.
Terrazas y miradores surgen del laberíntico jardín atravesado por caminitos y escalatinas desde donde la casa ofrece múltiples perspectivas. Cientos de objetos denotan la personalidad inquieta de los propietarios que realizan varios viajes al año:

"No son vacaciones porque, la verdad es que, en este lugar, nos parece tenerlas siempre", nos comenta Bárbara, la esposa de Luis. "Luis tiene un contacto muy directo con los clientes y muy a menudo ofrecemos comidas o cenas"
Cuando éstos ofrecen una tregua, el matrimonio se desplaza a la Península, París, Nueva York, Marruecos o Egiptolugares donde acudir a exposiciones, conciertos A su vuelta, algún cuadro, escultura u objeto llegará con ellos:
"No nos hemos entretenido en decorar la casa detenidamente. Cada vez que viajamos adquirimos algo nuevo y lo colocamos en el lugar que pensamos hace falta. Por eso la casa tiene un constante cambio y siempre admite cosas distintas. Las últimas adquisiciones fueron dos esculturas de Joseph Ginestar, compradas en una feria de Madrid. Cuando llegaron las dejé en el patio de entrada. Allí siguen y ya forman parte de este ambiente".
Una obra de arte entre las formas inquietantes de la fantástica vegetación: cactus, hibiscos, aloes, yucas, acacias, dragos, que crece lentamente como todo en esta isla en la que no se mide el tiempo:
"Nos encanta el submarinismo y hemos colaborado en la creación de uno de los primeros parques submarinos de España con once barcos hundidos en los que anidan peces."

Aquellos lugareños, que un día debieron cruzar el Atlántico en busca de tierras más benignas y próspera, vuelven a los volcanes, al oscuro tono de sus campos y al contraste de la blanca arena y las aguas cristalinas porque es difícil olvidar estas tierras de fuego:
"Sin duda, el paso de la pintura al diseño ha sido debido al amor que siempre he mantenido hacia esta isla. El respeto a sus gentes, su cultura y sus tradiciones".

Un lugar idóneo para crear o simplemente para vivir.